El Tipo Raro — el artista

Un año. Y esto no ha sido suerte.

Hace un año no tenía ni idea de si esto iba a funcionar. Tenía un cuaderno lleno de dibujos, una convicción rara — que el arte no tiene por qué quedarse colgado en una galería esperando que alguien con corbata decida si vale algo — y ninguna prueba de que a alguien más le fuera a importar.

Un año después tengo esto: 8 colaboraciones reales con gente real. Un club de fútbol que me llamó porque llevaba años esperando que alguien dibujara su escudo como se merece. Un cuerpo de bomberos que confió en mí para algo que pesa. Una banda que me dejó meterme en el universo gráfico de todo un disco. Un restaurante que quiso una edición hecha entre los dos. Ninguna de esas colaboraciones la pedí yo dos veces — cada una llegó porque la anterior había hecho ruido.

Hay una ilustración, Menuda Tranca, que me llevó 262 horas. Doscientas sesenta y dos. Ni una sola capa de relleno digital — todo a mano, trazo a trazo, hasta que la Sixtina más pervertida del mundo (o la más honesta, según se mire) quedó como tenía que quedar. Hay otra, Nos vamos a la mierda, con más de 200 horas y más de 140 referencias escondidas que la gente sigue encontrando meses después. Esa ilustración ya tiene una copia colgada en Tokio. Nunca hice publicidad para que llegara hasta allí. Llegó sola, de boca en boca, porque alguien la vio y decidió que tenía que estar en su pared al otro lado del mundo.

Y luego está lo de España. Dibujé la camiseta de "Esto es España" antes de la semifinal del Mundial. Se cumplió. La volví a dibujar — el mismo gesto, la misma convicción — antes de la final. Se ha vuelto a cumplir. No sé si eso es suerte, intuición o simplemente llevar tanto tiempo mirando algo que terminas viendo lo que viene. Prefiero pensar que es lo segundo.

Nada de esto lo planifiqué en un powerpoint. Soy autodidacta. Zurdo. Incapaz de parar de dibujar desde que tengo memoria. Construí un estilo yo solo, a base de errores, sin escuela de arte y sin manual de estilo — con la única regla de que el error también es método si le prestas atención. Sigo sin tener un plan de negocio de verdad. Lo que tengo es un cuaderno que nunca cierro y la certeza de que si algo no sale de las tripas, no vale la pena dibujarlo.

Cada pieza que hago sale en edición de 100. Numerada y firmada a mano, una por una. No es una estrategia de escasez artificial para meteros prisa — es que literalmente no puedo hacer más de 100 sin dejar de firmarlas yo mismo, y el día que deje de firmarlas yo mismo, esto deja de ser lo que es.

Así que gracias. En serio. Por comprar, por compartir, por escribir cuando encontráis el guiño escondido número 47, por llevar esto puesto en sitios donde nunca pensé que llegaría. Un año no es mucho tiempo. Pero ha sido suficiente para demostrar que esto no era un capricho — era el principio de algo.

Queda mucho Rarismo por dibujar.

— El Tipo Raro

Si quieres ver todo lo que ha pasado este año, está aquí.

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